“The Future of Power” de Joseph S. Nye, Jr o la diferencia entre “soft power” y el panfilismo
El soft power es la expresión de moda para reflejar el tipo de poder que no está apoyado sobre el poder militar del Estado. En su libro, Nye muestra como en el momento actual el poder está muy distribuido y el coste del poder militar hace virtualmente imposible su utilización si, al mismo tiempo, no se está apoyando sobre una percepción de legitimidad por terceros.
Los ejemplos del libro son numerosos e interesantes pasando por el error de Rusia en términos de soft power cuando se limitó a utilizar el poder militar para apoyar la independencia de dos regiones ex-soviéticas, o los esfuerzos desplegados por China y sus dificultades para compatibilizar éstos con su propio régimen político o el cambio de percepción de la intervención norteamericana en Irak tras el descubrimiento de hechos como los de la prisión de Abu Grahib o muchos otros.
Los argumentos son interesantes pero se echa de menos una contrapartida: El autor afirma que el uso de la fuerza no sirve de nada si, al mismo tiempo, no se logra transmitir la legitimidad de los propios motivos. Compro. ¿Y lo contrario? Ejemplo: Piratas somalíes secuestran un barco francés y los franceses deciden que eso no se hace y tiene que mostrarlo con hechos porque, si no es así, no son creíbles y volverá a ocurrir. Ejemplo contrario: Piratas somalíes secuestran un barco matriculado en las Seychelles y con parte de su tripulación española. El barco es presentado como “atunero vasco” y el Gobierno decide pagar el rescate. Al poco tiempo, se secuestra otro barco de parecidas características e incluso se renuncia a la posibilidad de capturar a los piratas tras el cobro del rescate. ¿Qué puede esperarse que vuelva a ocurrir?
Al final, el soft power se basa en la autenticidad pero, del mismo modo que la fuerza no es suficiente si la posición que hay detrás de ella no es percibida como legítima, el uso legítimo de la fuerza es en algunos casos la única forma que se tiene de acreditar que la posición que se defiende es auténtica y no de cara a la galería. No utilizarla no es una muestra de soft power sino de panfilismo. Una más.
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- Posted on julio 29, 2011 at 3:57 pm
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