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@UPyD se retrata en Asturias
Lo ocurrido en Asturias en los últimos meses ha sido un conjunto de despropósitos cuyo responsable no hay que buscarlo en Asturias sino en Madrid. ¿Su nombre? Mariano Rajoy Brey.
El despropósito asturiano nació cuando el partido hoy en el gobierno decidió que en Asturias no quería tener a alguien que se le pudiera desmandar a Rajoy y buscaron a alguien con un perfil tan bajo que era inexistente. La democracia interna del PP quedó tan en evidencia como ha quedado en otras ocasiones, singularmente en el nombramiento digital de Rajoy como sucesor de Aznar o de Ana Botella como sucesora de Gallardón. A pesar de que en Asturias maniobraron para intentar evitar que Cascos montase su propio partido al ser descabalgado de la candidatura del PP no lo consiguieron. Las ansias de Rajoy por tener en Asturias a alguien presumiblemente mejor mandado que Cascos dividieron el voto. No conforme con esto, puso todas las zancadillas que puso “sabiendo” que Cascos no se atrevería a anticipar elecciones…y una vez más se equivocó.
Podemos hablar de personalismos y, si queremos, incluso de chulería y de comportamientos poco presentables pero quien ha entrado como hipopótamo en cacharrería y es responsable directo de la situación asturiana es sólo uno: Rajoy.
En todo este circo, UPyD se encontró de repente con que su voto, tras recursos y otras historias, era decisivo y lo que hiciera iba a mandar un mensaje a toda España. ¿Ha actuado bien o mal?
Comenzaré por una opinión que no es gratuita sino que se sustenta en numerosos episodios históricos que abarcan desde las declaraciones públicas hasta el asesinato pasando por la algarada: Algunos partidos de siglas históricas -no sólo aquél en el que muchos podríamos pensar- merecen el rechazo tanto por sus actuaciones en el pasado remoto como por las del pasado reciente e incluso por las de la actualidad. A lo largo de décadas y desde su fundación, se han manifestado como partidos golpistas, fascistas, corruptos e incompetentes y, por mucha antigüedad que tengan sus siglas, en lugar de exhibirlas mejor sería que pasasen al olvido o al estercolero de la historia. No hay un pasado del que se puedan sentir orgullosos por mucho que así traten de hacerlo ver y siempre encuentran a alguien que les compre la mercancía averiada. Hay veces en que una ideología puede ser muy respetable, se esté o no de acuerdo con ella, pero la organización política que dice representar tal ideología tiene una historia y un presente que invitan a pensar que una disolución a tiempo podía hacer a la ideología más atractiva o, como mínimo, más presentable.
Creo que UPyD ha tomado una decisión correcta en Asturias y no creo esto movido por la simpatía hacia el partido que ha salido favorecido con su apoyo. Supongo que el párrafo anterior deja claro que tal simpatía es escasa pero hay una cuestión de principio y de respeto a la democracia:
Cuando tras las elecciones del 22 de mayo pasado, UPyD optó por apoyar a la lista más votada evitando así enjuagues entre varios, tuvo que afrontar la crítica especialmente de PSOE y de IU porque, con tal principio, UPyD se había convertido en el monaguillo del PP. Los que entonces alabaron tan sabia decisión critican el apoyo al PSOE asturiano ahora. Sin embargo, en mayo se proclamó un principio -apoyo a la lista más votada- que es exactamente el mismo que se ha mantenido en Asturias. ¿Por qué critican ahora los que en mayo ensalzaban? ¿Porque la decisión muestra que, al contrario de lo que decían los críticos de mayo, no son monaguillos del PP como les gustaría a los críticos actuales?
Desde el principio, UPyD se viene comportando más como una plataforma ciudadana que como un partido político al uso. La gran revolución necesaria en la política española no es la del 15M o similares sino la defensa de principios por contraposición a la defensa de intereses. Hasta el momento, las demandas de UPyD han apuntado en esa línea -esperemos que por mucho tiempo aunque no pondría la mano en el fuego- y en Asturias se la jugaban porque iba a quedar en evidencia si realmente eran distintos o eran unos más en el gallinero político. Efectivamente, se han retratado y los que no nos casamos con siglas sólo podemos aplaudir la decisión por mucho que no nos gusten sus beneficiarios. Eso sí, los paladines de la democracia que alababan en mayo el apoyo al PP y ahora critican el apoyo al PSOE también se han retratado…y no han salido muy bien en la foto.
Profesionales de la política
Nadie retrató tan bien en la época actual al profesional de la política -de cualquier partido- como el fundador del Partido Comunista Italiano, Antonio Gramsci: Su idea de intelectual orgánico por la cual los argumentos debían encontrarse siempre al servicio de una causa y en la que la veracidad y los principios eran meros accidentes está hoy más presente que nunca. En la Grecia clásica también existía el modelo y entonces no se les llamaba intelectuales orgánicos sino sofistas , capaces de defender un argumento y el contrario como ejercicio o en función de la conveniencia de cada momento.
¿Volveremos en alguna ocasión a la Política con mayúsculas? Todos los gobiernos, pasados y presente, se han nutrido de los llamados “puestos de confianza”, es decir, de personas en las que la fidelidad era más valorada que la competencia. Si en alguna cosa fue innovador Zapatero fue en darle una vuelta de tuerca a ese principio, rodeándose de personajes que no le hicieran sombra -cosa que ya tenía su dificultad- y garantizándose su fidelidad precisamente porque sabían que en ningún otro lugar iban a encontrar un chollo remotamente parecido.
No es un fenómeno exclusivo del PSOE zapateril. Los demás partidos y, por supuesto, sus primos políticos los sindicatos mayoritarios se han contagiado del virus y se han llenado de profesionales para los que el ejercicio político no era una renuncia temporal a una profesión sino, muy al contrario, una profesión de la que tratan de extraer el máximo jugo posible y en la que esperan permanecer hasta alcanzar una jubilación dorada.
Mientras no se acabe con esta plaga, poca recuperación real podemos esperar. La dialéctica entre recortes e incentivos, además de utilizar argumentos trucados, no deja de ser algo así como la fábula de los dos conejos discutiendo si los perros que venían a cazarlos eran galgos o podencos. La profesionalidad es deseable en muchos ámbitos pero en la política no. En la política, la profesionalidad es un cáncer del sistema.
@MediaMarkt_es contra el consumismo
¡Gracias, Mediamarkt!
Con frecuencia de gadgetófilo visito vuestras tiendas para ver qué hay de nuevo y rara es la vez que salgo sin haber comprado algo, a veces bastante más caro de lo que pensaba. Pues bien, hoy no. Hoy MediaMarkt en su tienda de Valladolid me ha salvado de la feroz sociedad de consumo:
Justo frente a MediaMarkt hay una tienda de deportes en la que acababa de comprar unos pedales de bicicleta. El vigilante, al verme entrar con la bolsa, se ha apresurado a señalarme las taquillas. Aunque le he indicado que era poco probable que MediaMarkt tuviera pedales de bicicleta en la tienda, se ha limitado a susurrar un “Son las normas”. Las taquillas son de las que utilizan monedas de euro y, en ese momento, no tenía ninguna. Con la taquilla abierta, me acerqué a una de las cajeras, a poco más de dos metros, para pedirle que me cambiase una moneda de dos euros. A ella también las normas le decían que no podía cometer tamaña felonía y que, para conseguir cambio, tenía que ir a Atención al Cliente, al otro lado de la entrada y donde siempre hay una cola más que notable.
Cansado de tanto gilip…esto…de tanto estricto respeto a las normas, recogí los pedales de la bici de la taquilla y me marché sin echar un vistazo. Gracias de nuevo, Mediamarkt. Seguramente me habéis librado de comprar algo que no necesitaba con vuestra férrea defensa del consumismo.
¿Crisis? En Mediamarkt, no. Supongamos que su férreo respeto de las normas les ha hecho perder una venta modesta de unos 10 euros y que esto les ocurre 10 veces al día: Son 100 euros que multiplicados por 300 días al año, significa una modesta de 30.000 euros, modesta pero que muchos firmarían por tenerla como sueldo, incluidos con toda probabilidad los ejecutores materiales de las sabias normas de la Dirección de Mediamarkt.
De nuevo, gracias. Por una vez, Mediamarkt me ha librado del perverso vicio del consumismo.
Acertar en el tiempo inadecuado es no acertar: Apple y Second Life
No todos los fracasos comerciales lo son porque el producto no fuera interesante sino que puede producirse por adelantarse a su tiempo. Aunque a algunos les parezca increíble, Apple también ha tenido sus batacazos comerciales y algunos de ellos lo han sido precisamente por adelantarse en el tiempo. Pocos se acordarán ya del Apple Newton, a pesar de que fue un claro precursor de las por un tiempo omnipresentes PDAs y, por tanto, lo ha sido también de los smartphone y de los tablets.
Posiblemente ni el mercado ni la tecnología estaban maduros en el momento en que apareció el Newton y esto lo convirtió en un sonoro fracaso comercial. No es el único fracaso de Apple; tiene uno mucho más grande que la perseverancia de Steve Jobs acabaría transformando en éxito sin cambiarle una coma: Hace varios años, pocos habrían apostado por la supervivencia de Apple; el mundo estaba tomado por la plataforma Wintel y algunos cacharreaban con el software libre con Linux y no mucho más. En ese momento, se le criticaba a Apple su insistencia en que hardware y software formasen parte del mismo paquete y se señalaba ésta como la causa de su previsible fracaso.
Al regreso de Steve Jobs, Apple hizo una fuerte renovación en los diseños. Posiblemente más de uno recuerde el famoso iMac traslúcido y desde entonces no paró. Los iPhone, iPad y i..lo que venga han sido señalados como los vehículos para el actual éxito de Apple pero nadie hace ahora referencia a que se ha mantenido en su integridad la receta de Jobs que -se suponía- acabaría con Apple a corto plazo, es decir, la unidad de hardware y software. Ciertamente, Apple ha jugado con fuego porque, cuando se trata de controlar todo y al usuario sólo se le dejan las posibilidades de estar dentro o fuera sin puntos intermedios, puede haber muchos -me incluyo entre éstos- que decidan permanecer fuera. Hasta el momento le ha salido bien y tanto con el Newton como con su política de unificar hardware y software mostró que estar por delante de su tiempo era un riesgo grave.
No es Apple la única empresa que se encuentra en la situación de adelantarse a su tiempo. ¿Alguien se acuerda de Second Life? Continúa existiendo aunque, siendo generosos, podríamos decir que es irrelevante. Hubo un tiempo, hace tres o cuatro años, donde todo el mundo quería estar en Second Life y hasta hubo quien hizo dinero vendiendo terrenos virtuales -supongo que los compradores se sonrojarán cuando se lo recuerden- pero la cosa no funcionó como se esperaba a pesar del ruido mediático. Como un consultor me dijo en su momento, “Second Life tiene una audiencia similar a la del “Diario de Sevilla” pero si “Expansión” o “Cinco Días” sacan un artículo diciendo que tu empresa está en Second Life, tu eco será mucho mayor gracias a la amplificación de estos otros medios”.
Second Life tenía algo que no tienen las redes sociales al uso como Facebook y es la posibilidad de interactuar mediante avatares en un mundo virtual. Se llegó a aberraciones cuya profundidad se puede comprobar simplemente poniendo en la caja de búsqueda de Google “sexo en secondlife” pero no cumplió con las expectativas: El uso intensivo de información gráfica requería unas capacidades de proceso, unas velocidades de Internet y unas tarjetas gráficas que estaban fuera de alcance para el usuario medio. Además, la aplicación era extraordinariamente compleja de manejar y su aprendizaje consumía una cantidad de tiempo que pocos están dispuestos a afrontar.
Hoy las cosas han cambiado bastante e incluso existen consolas que, sin necesidad de atajos de teclado u otras zarandajas, permiten que el usuario juegue con su propio cuerpo como mando. No es difícil que en cualquier momento aparezca como la gran innovación de una red social -la pregunta podría ser cuál de ellas será- la interacción en un mundo virtual utilizando un avatar manejado por el propio cuerpo pero, cuando eso ocurra y probablemente será pronto, Second Life y sus creadores Linden Labs habrán quedado fuera de juego.
Apple tuvo una segunda oportunidad para insistir en lo que, según la visión de la época, iba a ser la causa de su caída pero no todos tienen esa oportunidad. Los chicos de Linden pueden decir como Galileo -otro adelantado a su época- eppur si muove pero, como le ocurrió al propio Galileo, no es previsible que les sirva de mucho haber diseñado algo para lo que su tiempo no estaba preparado.
En vísperas del 15M
Casi un 15M después, puede valer la pena hacer un balance del llamado movimiento 15M o los autodenominados “indignados”. Comenzaré por adelantar la opinión de que el balance es negativo, como lo ha sido el “Tea Party” en Estados Unidos y por razones similares.
En estricta teoría, los partidos políticos deberían garantizar que se funciona como una sociedad democrática pero los hechos son tercos y muestran que los partidos, y sus primos los grandes sindicatos, recurren a los principios como herramienta de marketing pero, en realidad, funcionan como una corporación comercial: Un mero seguimiento de la hemeroteca demuestra que lo que se dice no tiene por qué coincidir con la verdad sino con la conveniencia del momento. Si los medios de comunicación están suficientemente domados, no hay peligro de que ejerzan como memoria social sino que se limitarán a ejercer como un coro en apoyo del ganador.
Cuando nos plantean el falso dilema entre recorte o apoyo a la inversión productiva, se omite algo interesadamente: Incluso en el mejor de los mundos para la inversión productiva, la corrupción o el despilfarro no son bienvenidos y deben ser recortados pero no es así. Los partidos políticos tienen un problema consistente en la necesidad de “colocar” a sus fieles no en el propio partido sino en el Estado, entendiendo como tal también Comunidades Autónomas, Diputaciones, Ayuntamientos y empresas públicas.
Éste es el motivo por el que se prefiere meter la mano en el bolsillo del ciudadano en lugar de recortar donde habría que hacerlo: Una eliminación de Diputaciones, una reducción de Ayuntamientos, una eliminación de empresas públicas inútiles y una racionalización del funcionamiento de Estado y Comunidades Autónomas significaría que, de repente, un montón de fieles del partido en el poder se quedan sin SU puesto.
En este panorama, sólo hay un partido que llama la atención…de momento: Se trata de UPyD. Lo reciente de su creación y el hecho de no haber tocado poder le lleva a funcionar más como una plataforma ciudadana, harta de los abusos de los políticos, que como un partido propiamente dicho. UPyD es libre porque no tiene compromisos adquiridos con una estructura mastodóntica a la que tiene que colocar. Si el hartazgo de los ciudadanos sobre el funcionamiento de la partitocracia que padecemos les diera un papel más relevante en unas futuras elecciones ¿serían capaces de mantener el discurso actual? Me permito dudarlo aunque pocas cosas que gustarían más que equivocarme y que, en unos pocos años, alguien me pudiera recordar este post como prueba de que me había equivocado. Ojalá fuera así…pero no lo creo.
Naturalmente, punto por punto lo dicho para los partidos es válido para los sindicatos mayoritarios que pueden considerarse como la FP de la política: Un discurso trasnochado que contrasta con el comportamiento faraónico tanto de sus dirigentes como de sus cientos de miles de “liberados” de aquello que sí hacen los que supuestamente defienden, es decir, trabajar.
Es en este contexto de hartazgo, desengaño y sensación de estafa en el que empezaron a salir distintas plataformas ciudadanas. Con diferencia, la más conocida ha sido el 15M y vaya por delante que la autodenominación de “indignados”, tomada del título de un libro de un estalinista nonagenario, es digna de toda sospecha. Los hechos posteriores mostraron que, como era esperable, el 15M cayó en manos de los más radicalizados y fue instrumentado por algunos partidos políticos. La consecuencia es que muchos ciudadanos, hartos del estado de cosas pero que no quieren tener nada que ver con gente como la que aparece como caras visibles del 15M, se ha quedado sin referencias: Los partidos políticos y los sindicatos no son una referencia válida pero si la principal de las plataformas ciudadanas es el 15M…tampoco.
Algo parecido ocurrió en Estados Unidos con el tea-party. Décadas de bipartidismo pueden haber llevado a muchos americanos a creer que los dos principales partidos se parecen demasiado y, además, en lo mismo que los españoles: No funcionan con principios sino como corporaciones con intereses donde sus resultados se miden en términos de cuotas de poder. El tea-party como plataforma ciudadana podía haber sido una forma de romper ese esquema pero, una vez que apareció como representante de la derecha más rancia y extrema, muchos desengañados del modelo tampoco quieren nada que ver con el tea-party.
La lógica de “los enemigos de mis enemigos son mis amigos” nunca ha sido buena. Mucha gente se siente desengañada por la gran estafa nacional que representa el funcionamiento de los partidos políticos y sindicatos pero cuando la protesta es aglutinada por alguien como el movimiento 15M, la idea de que “siempre hay un infierno peor” empieza a tomar cuerpo y es mucha la gente que se queda sin referencias.
No resulta tan extraño que sean cada vez más los que deciden desempolvar el pasaporte y buscar otros aires.
La rana hervida
Artículo publicado en el blog de innovación en el sector público del IE:
El Rey León
Cuando un amigo ha ido a Rio de Janeiro siempre le he hecho la misma recomendación: No subas al Corcovado antes de subir al Pan de Azúcar. La razón para ello es muy simple: El paisaje de la bahía de Rio desde el Pan de Azúcar es espectacular pero, más tarde, se queda pequeño cuando se ve desde el Corcovado. Si se sube directamente al Corcovado, puede no merecer la pena ya ir al Pan de Azúcar. ¿Por qué no disfrutar de dos maravillas en su graduación correcta en lugar de quedarse con una?
Algo parecido nos ocurre con El Rey León: A quien no la haya visto fuera, especialmente si va con niños que es lo más habitual, un consejo sencillo: No perdérsela. Quien haya visto la función en Estados Unidos, tanto la completa que tienen en Las Vegas, Broadway y algún sitio más como la reducida de Disneyworld, puede encontrar que la versión española se le queda algo pequeña.
No sé si se podría haber encontrado un recinto más grande pero, desde luego, la obra lo habría agradecido. Tanto el tamaño como la distribución del teatro en Madrid hacen prácticamente imposible que los actores se muevan con libertad por los pasillos y, salvo una fugaz aparición, todo ocurre en el escenario al contrario de lo que ocurre fuera.
Las voces son más que notables y el recinto, tanto en tamaño como en sonoridad, pueden desmerecerlas un poco. Las notas de color local son proporcionadas por los personajes de Zazú y, especialmente, Timón. El primero, en la escena en que está encerrado con Scar como rey, se permite cantar un fragmento de una canción de Antonio Molina y otro de Georgie Dann mientras que al segundo, con un fuerte acento andaluz, aparece disfrazado de sevillana en la escena de distracción de las hienas e incluso se permite imitar el acento “guiri” del personaje de Rafiki.
Al principio es muy aplaudido el gran elefante que necesita de cuatro actores y se oye algún murmullo mientras Mufhasa le explica a Simba que ser rey es algo más que hacer lo que le venga en gana…la actualidad también se hace presente en el teatro
Al final, es Timón quien parece despertar más simpatías del público. En el terreno negativo, aparte del tamaño del recinto ya comentado, los fuertes acentos extranjeros de dos de las figuras principales que podrían haber aconsejado su sustitución por otras voces con el español como idioma nativo.
En cualquier caso, la conclusión es clara: Si no se ha visto, hay que verla.
Listas abiertas…también de periodistas
Muchos nos hemos quejado de que, mientras sean los partidos los que hagan las listas, los políticos responderán ante su jefe en el partido y no ante sus electores. De ahí que se nos puedan dar espectáculos como que un político se presente por una provincia para, en la siguiente legislatura, hacerlo por otra distinta e inventar en ambos casos una honda raigambre en la provincia de turno.
Uno de los casos más divertidos es el del ex-portavoz del PSOE, Eduardo Martín Toval, malagueño que para su actividad política en Cataluña catalanizó su nombre en Eduard Martí i Toval para volver a ser Eduardo Martín Toval cuando su partido lo presentó en la lista de su Málaga natal.
Con los políticos, parece que esto forma parte del paisaje, aunque a muchos siga sin gustarnos ese paisaje. Sin embargo, con los periodistas puede ser aún menos aceptable. La sumisión a la línea editorial de su empresa lleva al lector a preguntarse cuándo está ejerciendo su propio criterio o cuando está ejerciendo de voz de su amo.
El último ejemplo no tiene ni 24 horas: Unas genéricas excusas del Rey han bastado para que todos los medios afines a PP o PSOE se hayan puesto a alabar al monarca, engrandeciendo su figura y sacando incluso imágenes de su intervención la noche del 23F y componiendo unos programas que más parecían obituarios que otra cosa.
La historieta de la cacería fue impresentable, por más que se haya repetido a lo largo de lo años en otros sitios y con otro tipo de bichos: Si hubiera sido con dinero propio, porque el Rey de España no puede aparecer dándose lujos de multimillonario mientras el país está como está y, además, días después de haber contado lo mucho que le quitaba el sueño el desempleo. Si es con dinero ajeno, siempre queda la pregunta de la contrapartida, si además en la cacería está la “amiga oficial” y un indultado sin más méritos conocidos que el ser compañero de cacería y, además, el Rey muestra claro cuál es su criterio cuando se trata de elegir entre visitar al nieto que se ha pegado un tiro en el pie o cazar elefantes… ¿basta con unas disculpas o es motivo de despido procedente?
Los afines al PP nos han preguntado por la igualmente impresentable cacería de Garzón con Bermejo, nos han sugerido que Zapatero también debía pedir disculpas e incluso nos han tratado de vender gestiones en países árabes, que ahora lleva Corina y antes llevaba Manuel Prado, como prueba de la infinita utilidad y generosidad del monarca.
No se hablaba de nada de eso; sí, es cierto, lo de Garzón fue impresentable, lo de Zapatero, además de ruinoso permitiéndose lujos como irse a las rebajas de Harrods en un avión oficial también y sobre lo de las gestiones en los países árabes…mejor no hablemos demasiado. Unos y otros han mostrado la tremenda finura dialéctica del pues anda que tú como único argumento para defender lo indefendible y, al hacerlo, han quedado en evidencia.
Periodistas que suelen mostrar criterio en otros temas se han apresurado a cerrar filas y dar el asunto por cerrado con loas a la humildad franciscana del Rey. Es posible que institucionalmente interese no revolver demasiado el patio pero la función del periodismo no es o no debería ser la de muleta del poder de turno atendiendo a sus conveniencias en cada momento.
Lamentablemente toda esta historia ha dado lugar a uno de esos momentos de la verdad que a todos se nos presentan tanto en el terreno personal como en el profesional. Han sido muchos los que han preferido ponerse en primer tiempo de saludo y dar carpetazo. A partir de ahora, tendremos que preguntarles si hablan por sí mismos o están ejerciendo de altavoces de otros. En este caso, ha quedado claro.
Argentina…la historia se repite
Empezaré por solidarizarme con mis muchos amigos argentinos porque no se merecen los políticos que les han caído en suerte. La solidaridad es además tanto más completa en cuanto que nosotros probablemente tampoco nos merecemos los nuestros pero así les va y así nos va.
Hace tiempo pude vivir un episodio que tenía bastante parecido con lo que ahora mismo está ocurriendo en relación con Repsol-YPF: Durante aproximadamente un par de años, tuve que ir una vez al mes a Buenos Aires -era la época de la paridad forzada peso/dolar- y encontraba cosas que me resultaban asombrosas no sólo por sí mismas sino por la naturalidad con que eran aceptadas como parte del paisaje: En mi primer viaje, olvidé meter en la maleta un cinturón de vestir y al ir a comprar uno me encontré con la primera sorpresa: Pertenecía al tipo de artículos que la gente compraba a plazos. Una vez descubierto esto, traté de indagar un poco más y encontré que se compraban a plazos altavoces para walkman, software de entretenimiento e incluso la compra diaria…todo ello a unos módicos intereses de aproximadamente un 40% anual.
Argentina era entonces carísima y comer en un restaurante de menú podía salir por unos 20 dólares yendo el resto de las cosas en consonancia. La empresa con la que trabajaba llegó al acuerdo de que los gastos se pagaban allí en metálico y, sabiendo que volvía al mes siguiente, antes de subirme al avión de vuelta cambiaba los pesos a dólares en el Banco de la Nación Argentina en el aeropuerto porque aquello no tenía pinta de poder sostenerse y no quería verme con billetes que no valían ni el papel en que estaban impresos en el bolsillo.
Un tiempo después vino la ruptura de la paridad peso-dólar y el “corralito”. Algunos Bancos españoles protestaron porque aquello era un incumplimiento flagrante de lo que les habían prometido y era un expolio. Tenían razón pero…si alguien sin más información que la que le proporciona su propio olfato, como era mi caso, estaba viendo que esa situación no era sostenible ¿los excelentemente pagados analistas de los Bancos con inversiones en Argentina no sabían que no iban a poder cumplir esa promesa?
Los Bancos se quejaron con razón por una promesa incumplida pero ellos sabían perfectamente que esa promesa no la iban a poder cumplir. Mientras tanto, estuvieron disfrutando de un mercado en el que se manejaban intereses por encima del 30% y en dólares.
Ahora viene el caso Repsol. Cuando Repsol entró en YPF ¿no sabía nada de cuál era la seguridad jurídica en Argentina? Lo mismo es aplicable a los distintos Bancos que andan por allí o a empresas como Telefónica. No pretendo justificar el robo, que lo es, pero para poner las cosas en su sitio y que tanto los potenciales inversores como los propios argentinos saquen sus consecuencias hay dos reglas que no se van a poder eludir mientras no cambie la situación:
- Las empresas que vayan a Argentina buscarán el dinero fácil y rápido sabiendo que la ausencia de seguridad jurídica hará que, en algún momento, sean atracadas. El atraco está descontado y lo único que puede ocurrir es que se presente antes del momento en que lo habían previsto; si no es así, y puesto que el atraco forma parte del juego, habrán ganado bastante dinero.
- Un país no puede funcionar sin seguridad jurídica. Cuando todo queda reducido a un juego entre tahúres, no pueden esperarse inversores propios ni ajenos que puedan contribuir a levantar el país. Todo el que llegue lo hará para ver qué puede sacar de la forma más fácil y rápida posible y lo peor: Si no lo hace así, es tonto. Eso es lo que está primando una actuación como la que hoy se produce con Repsol y en un pasado aún no muy lejano se produjo con el famoso “corralito”. Las principales víctimas son los propios argentinos y los beneficiarios sus políticos y los especuladores que hayan sabido medir bien los tiempos.
Una lástima. Los argentinos no se lo merecen pero eso es lo que tienen.



