Guerra de fantasmas republicanos y monárquicos
No sé si es la incidencia de la televisión o de Internet pero parece que el mal de nuestros días es un pensamiento icónico, que se queda con una imagen y no analiza qué es lo que hay debajo ni hay forma de conseguir que separe las cosas en sus elementos.
A cuenta del poco estético viaje del Rey, ha vuelto a salir la vieja discusión entre República y Monarquía. Lo peor de todo es que personas que suelen razonar bien, cuando se ven en la situación en que se creen obligados a defender algo, utilizan la cabeza exclusivamente para embestir. Mientras por un lado se habla de que la monarquía está muerta y que hay que ir a la república, por el otro se habla del derecho a la vida privada y del escándalo que se monta por un elefante muerto comparándolo con los abortos legales, con los venados cazados por Garzón, con los trajes de Camps en relación con el supuesto carácter de invitación de la tal cacería y con unas cuantas cosas más.
El problema que hay bajo las discusiones es mucho más sencillo si se analiza qué es lo que hay y a lo que nadie quiere referirse por su nombre: La II República y la Guerra Civil. Muchos de los que ahora arden en furor republicano son los mismos que, con Zapatero, consideraban que la legitimidad democrática no podía provenir de un sucesor de Franco a título de rey sino de la II República. Lo malo es que la II República nunca fue democrática, cosa que puede asegurar cualquiera que se haya molestado en leer un poco a historiadores de esa época. Pretender que había un gobierno legítimo y democrático y, por otro lado, existían grupos incontrolados que sacaban a la gente de su casa para asesinarla -incluido el máximo representante de la oposición días antes de iniciarse la guerra- sólo puede hacerse desde la ignorancia o desde el cinismo más atroz.
Eso sí, los que agitan los fantasmas de esa república y nos muestran la monarquía como garante de libertad, estabilidad, etc. pueden retroceder a esa misma época y recordar que el abuelo del actual rey huyó de España cuando le dejaron caer la amenaza de que “no podían garantizar su seguridad” y, con ello, dio pie a todo lo que vino después. Si vamos a tiempos más recientes, no se sabe de una sola actuación encaminada a romper o disminuir esa dinámica centrífuga que se ha producido en España desde hace ya años. Si es la Corona la garante de unidad en España, ya pueden ir preparando imprentas para sacar distintos modelos de pasaporte según la región, el pueblo o hasta el barrio de cada uno.
A fecha de hoy, hay que estrujarse mucho las meninges para decir qué aporta la monarquía al país más allá de las fotos del Hola. El propio mecanismo de nombramiento hereditario ha quedado en evidencia ante los equilibrios que se han llegado a hacer para que el sucesor designado fuera el hijo menor en lugar de la hija mayor a la que, en un país en que se supone que existe igualdad entre hombres y mujeres, parece que le correspondería. La conducta que ha salido en todos los medios y con todos los adornos que se han ido añadiendo a medida que se sabía más ha llevado a los defensores de la institución monárquica a una última línea de refugio: Se puede criticar una conducta inadecuada de un rey pero eso no implica cuestionar la institución monárquica. ¿Ah, no? ¿Por qué?
Si las únicas opciones fueran una monarquía -incluso la actual- o una república como la que se inició en 1931, seguramente somos más los que nos quedaríamos con la monarquía y el hecho de que algunos se reclamen herederos de esa república produce más miedo que otra cosa. Si se consideran tales herederos por ignorancia, malo. Si no es por ignorancia y como Dolores Ibarruri, cuando le preguntaron por “las dos Españas” mostró tener claro que una tenía que masacrar a la otra, peor.
Sin embargo, existen otras opciones: Si, basándose en aquello de que en tiempos de crisis conviene no hacer mudanza, no se quiere tocar la institución, a lo mejor ha llegado el momento de cambiar con urgencia a su representante. Hasta ahora, uno de los pocos que no ha sido salpicado por escándalos de diverso tipo es el heredero designado. No sabemos si mañana saltará algo pero hoy la situación es ésa.
Quizás en otros tiempos menos convulsos sí haya que plantearse una revisión a fondo del modelo y de la forma de Estado y, en ese caso, una opción que tendría que estar abierta es la republicana, siempre que no se pretenda un modelo como el de 1931, modelo que conviene recordar pero para no repetir errores, no para añorarla.
Mientras tanto, por favor, no defiendan lo indefendible.
¿Copago en función de la renta?
No lo entiendo aunque PP y PSOE parezcan de acuerdo en “que pague más el que puede hacerlo”.
Veamos: Tenemos un sistema fiscal progresivo. El asunto ya es discutible porque la progresividad es un incentivo para el fraude y, al final, lo mismo PP que PSOE han acabado con amnistías fiscales más o menos encubiertas. La cosa es totalmente ofensiva, tanto para el que no ha tenido otro remedio que pagar sus impuestos porque se los deducían de la nómina como para el que, habiendo podido eludirlos, no lo ha hecho y ahora se le queda cara de tonto frente al “listo” al que el fraude le ha salido gratis. Seguro que en la siguiente no le pillan y será uno de los beneficiados por la próxima amnistía fiscal.
Bien; aún sabiendo que es un asunto discutible, aceptemos pulpo como animal de compañía y quedémonos con el dogma de los impuestos progresivos en lugar de un porcentaje único y común para todos. Si esto es así, quien más ganaba ha contribuido bastante más al sostenimiento del Estado, no sólo porque ganaba más sino porque el porcentaje que le quitaban era mayor.
Si alguien tiene una pensión más alta es porque ha cotizado más. ¿Que legitimidad hay ahora para, basándose en que a pesar de lo que se le ha quitado aún puede pagarlo, quitarle ventajas derivadas de su condición de pensionista?
Si se acepta que los impuestos no son meramente un sistema de sostenimiento del aparato del Estado sino una herramienta de redistribución-cosa que, insisto, puede ser muy discutible- ésa es LA herramienta de redistribución y no puede convertirse TODO en herramienta de redistribución porque, si así fuera, llegaríamos al absurdo de que nos daba lo mismo cobrar 10 que 100…al fin y al cabo el que cobrase 100 iba a pagar unos precios 10 veces más caros.
No todo vale: Si, como ciudadano, alguien tiene un derecho lo tiene con independencia de su nivel de renta, tanto si se llama Pepe Pérez como si se llama Emilio Botín. No hacerlo así es llegar al absurdo de que, a la hora de financiar servicios, uno paga en función de su renta y a la hora de recibir esos mismos servicios, uno los recibe en proporción inversa a su renta. ¿No es un despropósito?
El peso del sector público o por qué los mercados no se lo creen
Post publicado en el blog de innovación en el sector público:
Servicios inservibles: ACER Tienda Internet
Como buen gadgetófilo compré uno de los primeros tablet Android que salieron al mercado español, el Acer Iconia A500. Al poco tiempo quise comprar un accesorio que permitía tenerlo en posición vertical dando por supuesto que tal accesorio llevaba un transformador: Craso error.
En primer lugar, los accesorios del Acer Iconia no se pueden encontrar en sitios como El Corte Inglés o MediaMarkt sino que hay que pedírselos a su tienda en Internet. Así lo hice y, puesto que tardaba mucho, reclamé. Al cabo de un tiempo me llegó y mucho tiempo más tarde llegó otro, supongo que sería el original extraviado. Ni uno ni otro llevaban transformador y la cosa tiene su importancia porque el conector del Iconia es de los “raritos”, es decir, no se puede comprar un kit con 200 tipos distintos de conectores porque no se encontrará el adecuado.
Transcurrido un tiempo y teniendo un solo transformador, se me ocurre pedirlo de nuevo a la tienda Internet. Como no llegaba, reclamo y me contestan que me lo han enviado con fecha 28 de febrero; al decirles que no ha llegado me cuentan que investigarán y el resultado de la investigación lo recibo hoy: Me cuentan que lo tienen fuera de stock y que no tienen ni idea de cuándo llegará. ¿Qué es lo que habían enviado entonces el 28 de febrero y dónde está?
El Acer Iconia era mi segundo aparato de la marca puesto que había tenido antes un portátil pero, visto lo visto, puedo asegurar que no habrá un tercero.
Imposibles metafísicos: La huelga de celo
Hace años, un amigo piloto de Iberia y del SEPLA -figura especialmente odiada estos días- me hablaba de las huelgas de celo que pilotos y controladores habían protagonizado en muchas ocasiones. Su punto de vista, que no deja de ser razonable, era el siguiente:
Cuando un pasajero se queja porque trabajamos a reglamento, mi tentación es preguntarle: “Dígame, señor pasajero ¿qué parte del reglamento quiere que incumpla?”
Diversos colectivos han utilizado la figura de la “huelga de celo” como una forma de batallar por las reivindicaciones laborales pero, antes de escandalizarse porque haya quien cometa tamaña felonía ¿no habría que escandalizarse porque esto sea factible?
Nos hemos acostumbrado a que las normas digan una cosa y los hechos digan otra distinta y, además, a que si seguimos escrupulosamente las normas las cosas dejen de funcionar. ¿Para qué sirven las normas entonces?
Un alma cándida pensará que las normas están hechas por un bienintencionado regulador que piensa en el bien de los regulados pero la experiencia muestra que, muy a menudo, el regulador saca sus normas pensando en sí mismo. ¿Absurdo? Dos ejemplos:
Hace pocos años, llegó a estar encima de la mesa la propuesta de los aviones tuvieran que llevar el combustible “suficiente” para la realización del vuelo, atendiendo a la eventualidad de que el vuelo tuviera que ser desviado, etc. Desde el punto de vista del regulador, ésta era una propuesta muy atractiva ya que, por definición, si un avión se caía por falta de combustible, el hecho mismo implicaba que se había incumplido la norma y se podían señalar fácilmente responsabilidades. Para el piloto, en cambio, la perspectiva no es tan interesante: Si no se establecen unos baremos claros, puede estar sujeto a presión para limitar al máximo la cantidad de combustible. ¿Qué es mejor?
Otro ejemplo: Se han producido ya varios casos en que un piloto ha confundido el tipo de avión que iba a volar. No es broma; un A340-300 y un A340-600 pueden ser volados por las mismas tripulaciones y tener una diferencia de peso de 100 toneladas. Puesto que el peso del avión puede variar mucho en función de la carga de combustible -que puede llegar a representar un 50% del peso del avión en los vuelos de largo alcance- la introducción de un peso incorrecto puede ser aceptada porque el 340-600 con muy poco combustible puede pesar lo mismo que el 340-300 cargado a tope. Pongamos ahora una tripulación que va alternando entre los dos modelos de avión y una situación de urgencia…y el error está servido. A pesar de que ya ha habido varios casos que han podido acabar muy mal, los reguladores prefieren establecer que hay que comprobar cuál es el avión que realmente se lleva y mirar para otro lado. Cuando una situación como ésta, que induce a confusión por la similitud de las cabinas, ponga encima de la mesa dos o tres centenares de muertos ¿quién tendrá la culpa?…premio: La tripulación que no ha hecho la comprobación que le prescribe la norma.
Ahí es donde tenemos que buscar el origen de las huelgas de celo. Un procedimiento, por definición, debería ser el reflejo escrito de la mejor práctica disponible. En lugar de eso, es frecuente que se olvide la funcionalidad y se prefiera estar seguro de poder señalar a un culpable en caso de que algo ocurre. Una vez que las normas dejan de ser ayudas sino que pasan a ser máquinas de asignación de culpa ¿podemos extrañarnos de que puedan ser utilizadas como forma de paralizar una organización? ¿hay que acusar a quien las utiliza de forma torticera o a quien las impone pensando sobre todo en salvar su propia responsabilidad?
¿Huelga? No, gracias
No participaré en una huelga convocada por aquéllos que nos han traído a la situación en la que estamos:
Sobre la catadura de los sindicatos de clase business poco se puede decir que no se sepa: Aznar no podía irse sin “su” huelga general y la hicieron coincidiendo con la presidencia española de la UE, con Zapatero no quisieron hacerlo llegando al esperpento de pactar la fecha y clarificar en todos sus mensajes que no era una huelga contra el Gobierno y a Rajoy no le han dado tiempo ni a sentarse en la silla…y además dicen que no es una huelga política.
¿Cuántas huelgas generales deberían haber hecho durante el gobierno de Zapatero con la mayor destrucción de empleo que se conoce? Ninguna; estaban cómodos sentados en sitios tan apetitosos como el Consejo de Cajamadrid con sueldecitos de 181.000 euros al año y con 350.000 liberados. ¿Qué importan 5 millones de parados más o menos?
¿Qué es lo que tiene la reforma laboral que tanto ofende a los sindicatos? Su modelo ya sabemos donde nos ha llevado; cuando hablan de proteger los derechos de los trabajadores, se olvidan de los trabajadores en paro. ¿Qué o a quién quieren proteger aparte de a sí mismos? Por ahí va el asunto. Hay dos asuntos que lleva la reforma que son los más ofensivos para ellos y sus intereses corporativos, no para los trabajadores:
- Posibilidad de pacto entre empresa y trabajadores prescindiendo de ellos. Naturalmente, ahí pierden poder; no digamos las sustanciosas cantidades que se llevaban de cada ERE y los apaños que han posibilitado entre otras cosas los 1.400 millones de euros de fraude con los EREs falsos en Andalucía y que no me sorprendería que empezasen a salir también en otros sitios.
- Ni empresas ni trabajadores en activo tienen que pasar por caja en la Fundación Tripartita, gran apaño del sindicato vertical actualizado para que supuestos representantes de empresarios y trabajadores se lleven el dinero con pala.
Esto es lo que realmente les molesta y creo que somos bastantes los que no tenemos ninguna intención de ir a una huelga sin otro motivo real que los intereses corporativos de los sindicatos de clase business. Queda ahora por ver como reacciona el Gobierno aunque nos podemos temer lo peor. Los que no apoyamos ni la huelga ni que lo que debería ser una legítima representación de los trabajadores se haya convertido en una orgía de latrocinio que sólo se representa a sí misma tendríamos varias cosas que pedirle:
- Saquen de una vez la ley de huelga cuyo desarrollo está previsto en la Constitución pero que nadie ha querido o se ha atrevido a hacerla.
- Protejan el derecho al trabajo de los que no quieran ir a la huelga garantizando el funcionamiento de los transportes públicos y utilizando el Código Penal para las conductas que así lo justifiquen por parte de piquetes o similares.
- Supriman todo tipo de subvenciones a las organizaciones supuestamente representantes de trabajadores y de empresarios y dejen que funcionen con las cuotas de sus afiliados.
- Liquiden de una vez esa figura vergonzosa que representan los “liberados”.
Con esas simples medidas conseguiríamos en España algo que hoy es necesario y está claramente en minoría: Un sindicalismo decente.
¿Qué pasa con los operadores de telefonía móvil?
La carta que figura más abajo no es mía sino de un familiar pero dice bastante sobre el servicio de Movistar. Hace ahora un año, yo mismo pasé por la estupidez de tener que tramitar una portabilidad para conseguir una oferta de cambio de terminal -hasta que no tuvieron la petición de portabilidad encima de la mesa no hubo forma- y hace dos años tuve también una experiencia kafkiana con otro operador, en este caso Vodafone: http://factorhumano.me/2010/04/12/servicios-inservibles-vodafone-adsl/
¿Les sobran tantos clientes que se pueden permitir atenderlos así?:
El pasado día 13 de marzo hicimos una portabilidad a Vodafone y Movistar nos hizo una contraoferta. Se trata de dos líneas de voz a nombre de mi mujer que ahora convertimos en voz+data (Habla y Navega 30 + 40). Cancelaron la portabilidad y nos enviaron los bonos de canje para los 2 terminales. Durante este proceso de retroportabilidad dijimos expresamente que queríamos hacer un cambio de titularidad, a lo cual no pusieron ninguna pega. Resultó que uno de los terminales (Sony Ericsson Xperia Arc a coste 0 €) ya estaba descatalogada, a pesar de que me lo ofrecieron en la oferta y tuve que llamar de nuevo al 224472 para pedir un cambio de modelo (Samsung Galaxy S SCL a coste 0 €). El otro terminal solicitado fue un Iphone 4S 16G (coste 207 €). Media hora más tarde a la recepción de los bonos, y al objeto de que todas las telecomunicaciones en casa estuvieron todas a mi nombre (tengo fibra óptica 50 M de Movistar en casa) hicimos un cambio de titularidad en 1004 (como ya expuso más arriba, lo pedimos expresamente durante la oferta). Cual fue nuestra sorpresa que al hacer el canje en la tienda nos dijeron que no era cliente de Movistar y que se había cancelado los bonos, ya que la oferta era para el antiguo titular (o sea, mi mujer). Nadie nos avisó de que no pudiéramos cambiar la titularidad hasta que no estuvieron canjeados los terminales! Empecé un rosario de llamadas al 1004 y al departamento de retención (224472), dónde me dieron tres versiones distintas cada vez que llamaba:
1.- Al haber realizado un cambio de titularidad la oferta ya no es válida. Comentando que no me avisaron de este hecho, tuve la callada como respuesta. “No consta ninguna oferta realizada, en nombre de MoviStar le pido 1000 disculpas”. Les dije que no quería 1000 disculpas, sino UNA solución, pero de nuevo la misma canción: “No consta ninguna oferta”. Pedí hablar con un supervisor, pero no querían pasarme.
2.- El día 14 de marzo me dijeron que estaban ya emitiendo los nuevos bonos a mi nombre. Preguntado por ellos el día 15 de marzo nadie saben nada al respecto.
3.- He puesto dos reclamaciones con números 6399320 y 6405246.
La atención en el 224472 es penosa, ya que apenas se les entiende con su acento sudamericano y además no ofrecen ninguna solución porque que no salen de su guión: “Al haber cambiado de titularidad ha perdido todos los puntos. No nos consta ninguna oferta”. Les explico mil veces que teníamos los bonos a nombre de mi mujer (les dije números y todo). ¿Tan difícil es tener un sistema de información adecuado dónde consta todo el historial de un determinado número de teléfono, con las ofertas realizadas y las tarifas que íbamos a coger? En dos ocasiones se cortó la llamada y me pasaron directamente al 1004 dónde no tenían ni idea, remitiéndome de nuevo al 224472. No me pudieron pasar la llamada de nuevo, pero si ¡ofrecerme Imagenio! Le dije a la señorita que estaba dispuesto a coger imagenio si me solucionaba el problema…..
Respecto de la reclamación 6405246 nos llegó al día siguiente un SMS diciendo que estaba desestimada (sin más explicación). De la reclamación 6399320 me llamaron del departamento de reclamación diciéndome que al no ser una reclamación que tenía que ver con importes y facturas, tenía que ponerme en contacto con el 224472! ¡Yo flipaba! Llamando de nuevo a dicho número, la contestación es la del número 1 y que ya se pondrían en contacto conmigo (hasta ahora, 2 semanas más tarde, sigo esperando). Simplemente impresionante!
En las llamadas de control de calidad expuse mis quejas valorando con 0 o 1 la atención recibida y nadie se ha puesto en contacto conmigo para averiguar ¿porqué estaba en desacuerdo con la atención recibida? ¿Para qué sirve entonces? Uno incluso me llegó a decir que porqué me quejaba, ¡que eran 2 líneas de tarifa personal básica de 6 euros cada uno! O sea, una mierda de cliente. Le conté toda la película de nuevo, pero sin resultado: tenía que llamar al 224472.
La atención en el 1004 es bastante mejor, al menos lo que respecta a exponer mis motivos, pero es puramente comercial, ya que solamente me podrían ofrecer 20000 puntos. Al parecer tiene acceso a más información que en el 224472. Me explicaron la nueva modalidad de comprar terminales libres sin gastar puntos ni tener permanencia, y según me comentaron al mismo precio que el fabricante. Le dije que no se molestara, que me salía más barato que comprándolo en MoviStar (y si no compara el coste del Iphone 4S 16 en MoviStar y Apple Store).
No me extraña que MoviStar siga con su sangría de pérdida de clientes con una atención tan deficiente.
Entre fijo y móvil íbamos a gastar alrededor de 150 €/mes con 2 años de permanencia. Incluso envié una queja a la oficina del accionista de Telefónica, ya que posee acciones en esta empresa que venderé a la mayor brevedad posible, ya que los valores y estrategia de la compañía han resultado ser absolutamente inadecuados a los tiempos que corren. Mucha publicidad dónde expone que van a mimar a los clientes de siempre, pero luego nada de nada. Y solamente hay que entrar en las comunidades MoviStar para ver los problemas que van surgiendo todos los días.
Ahora he comprado 2 iphone libres en Apple Store y en menos de 24 horas los tenía en casa. He hecho una portabilidad a Pepephone via web y todo ha ido fluido y rápido. Me han llegado los microsim a casa por mensajería con un control total a través de su página web. Encima su centro de atención al cliente es todo en castellano! Y no hablemos de las tarifas! Un nuevo mundo se me ha abierto ante mis ojos: soy tratado como un cliente, no como basura!
Adiós MoviStar, hasta nunca. Vaya manera de perder clientes.
Andalucía, Asturias y sus mensajes al PP para el 29M
En Inglaterra, democracia más asentada que la española aunque eso no sea mucho decir, los candidatos no son elegidos por los partidos sino por los electores de la localidad a la que representan. En época de campaña electoral, han mantenido durante mucho tiempo una curiosa costumbre: Cuando el candidato visitaba a un potencial elector y éste era de su partido, le respondía “Tiene mi voto; márchese” mientras que si resultaba ser simpatizante de los adversarios trataba de entretenerle para quitarle tiempo de visita a los que estaban en duda sobre el sentido de su voto.
A la vista de lo que lleva ocurriendo ya bastantes años, el PP parece haber creído que está en Inglaterra y que, por tanto, sus votantes los tiene asegurados y lo único que tiene que hacer es mantener un perfil bajo para no excitar a los votantes del contrario que son mayoría. Ésta ha sido la doctrina Arriola que costó la derrota electoral de 1993, que le han costado a Rajoy dos derrotas frente a un adversario tan inútil que no ganaría ni un concurso de inútiles y que ahora les ha costado dos batacazos electorales , singularmente en Andalucía donde creían que la presidencia era cosa hecha.
Pues no, señores; no están ustedes en Inglaterra sino en España. Entre sus votantes, al igual que entre los de sus contrarios, hay mucha gente de credenciales democráticas más que dudosas y, también al igual que sus contrarios, ésos pueden ser los únicos que tengan relativamente seguros. El resto no está asegurado; tras ocho años de desgobierno sus votantes les piden a ustedes precisamente eso, que gobiernen, y si no lo hacen es posible que no voten a los contrarios pero sí que se queden en su casa…como ha ocurrido en Andalucía.
Casi todos los partidos, de derecha e izquierda, tienen que callar demasiadas cosas pero ustedes, salvo escasas excepciones, jamás han dado batalla ideológica. ¿Se extrañan de que sus contrarios sean más cuando les tienen ganada esa batalla porque nunca han querido darla? Han permitido que la izquierda alardee de una especie de hiperlegitimidad y su respuesta ha sido siempre acomplejarse. Miren ustedes: La izquierda y la derecha decentes tienen muchos puntos en común pero ustedes sistemáticamente se han arrugado frente a una izquierda que, como dicen a gritos 1.400 millones de razones hoy en un juzgado andaluz, no puede calificarse de muy decente. ¿A qué están jugando?
Lo que venden como “gran triunfo” saben muy bien que ha sido un batacazo monumental y que le deben exclusivamente a su propia acción o, más bien, inacción. Por ejemplo, Arenas se negó a debatir porque Canal Sur no era imparcial…noticias frescas. Pongan unas reglas claras en el debate y veten a los moderadores que sepan que van a ejercer como árbitros caseros pero vayan y si, finalmente, se encuentran que se rompen las reglas más elementales de la imparcialidad, váyanse dando un portazo. Hasta la hija de Julio Iglesias en el primer programa que se recuerda de la telebasura actual supo hacerlo. ¿Por qué no ustedes? Por cierto, fue la misma metedura de pata de Rajoy en 2004; como todo estaba hecho ¿para qué debatir con mentecatos?…y el mentecato le ganó las elecciones gracias a su inacción y a la instrumentación del 11M y se las volvió a ganar en 2008. ¿Cuándo le van a aplicar la reforma laboral a Arriola?
Buena parte del país está harta de financiar con sus impuestos -que ustedes han subido en contra de lo que prometieron- a los sindicatos de clase business, de que la casta política no conozca límites a sus propios privilegios, al despilfarro y a la corruptela, de la insostenibilidad de los reyezuelos autonómicos tanto suyos como de otros, de su contemporización con los nacionalistas hasta el punto de indultar a políticos nacionalistas corruptos teniendo una mayoría absoluta, de que repitan la jugada de nombrar a un Peces Barba aunque ahora se llame Iñaki Oyarzábal para seguir la misma política de Zapatero en relación con el terrorismo. ¿No creen que su electorado puede tener motivos para estar cansándose de ustedes y eso que acaban de llegar?
Los sindicatos de clase business tratan de arrimar el ascua a su sardina -a su lubina más bien, con el permiso y la financiación de ustedes- diciendo que el desastre electoral se debe a los recortes y a la reforma laboral. ¿Qué mayor recorte que un fraude de 1.400 millones de euros hasta el momento? ¿Les van a hacer ustedes caso? ¿Son conscientes de que las cosas no van por ahí y han perdido porque sus electores se han quedado en casa? ¿Creen que no han hecho nada mal y que los electores son injustos y no valoran sus esfuerzos?
Dentro de dos días tienen una prueba de fuego: Ustedes tendrán que decidir si, una vez más, se acomplejan frente a unos sindicatos que no representan a nadie más que a sus propios intereses corporativos o, como les pide su electorado, se ponen a trabajar para evitar las coacciones y los sabotajes.
Es mucha la gente que no está dispuesta a ir a esta huelga sólo justificable por el deseo de seguir chupando del presupuesto y lograr en la calle lo que no se logra en el Parlamento. Ustedes tienen que decidir si van a ejercer como Gobierno y garantizar el derecho de los que queremos trabajar o, una vez más, se van a arrodillar y a permanecer en la inacción. Si lo hacen, es posible que los agoreros que estaban vaticinando el final del PSOE se equivoquen y el final al que asistamos en breve plazo sea el suyo. Ustedes verán.
Inditex y Urdangarín
Urdangarín parece haber andado por todas partes y resultaba difícil que se librase una de las empresas españolas que mejor funcionan, Inditex.
Inditex es una de las empresas españolas más admiradas tanto en España como en el exterior y su vinculación con Urdangarín no parecía que pudiera beneficiarla mucho pero dieron una prueba de astucia poco frecuente: La noticia saltó cuando un ex-empleado de Inditex contó que al bueno de Urdangarín le dieron 15.000 euros por poner su membrete a un informe que había sido realizado internamente por el propio denunciante cuando trabajaba allí.
Si vamos a la cuantía, habrá que reconocer que 15.000 euros no dejan de ser una propina para las cifras que se manejaban en la trama del señor duque pero, además de darle una propina a un duque -cosa que no está al alcance de cualquiera- la actuación seguida por Inditex obligó al duque a dejar al descubierto la naturaleza de sus negocios si quería recibir la propina.
¿Cuál sería la respuesta de cualquier profesional medianamente honesto al que le ofrecieran darle dinero a cambio de poner su membrete a un informe ya redactado y que tenía que presentar como propio? ¿Cuál fue la de Urdangarín? Está todo claro ¿verdad?
Una confesión voluntaria costó 15.000 euros que, además, no salieron de las arcas públicas. Hay una vieja anécdota atribuida a distintos autores británicos según la cual el personaje le preguntó a una señora de la alta sociedad británica “¿se acostaría usted conmigo por un millón de libras?” a lo que la dama contestó afirmativamente. Cuando le preguntó si lo haría por diez libras, ella preguntó que por quién la había tomado a lo que la respuesta fue “Eso ha quedado claro; ahora estábamos discutiendo el precio”. Puede decirse que en Inditex el señor duque no regateó demasiado el precio y, como en la anécdota del autor británico, su condición ya había quedado clara.
Quien aireó la noticia, sin duda lo hizo con la intención de perjudicar la imagen de Inditex. Por mi parte, todo lo que se me ocurre decir, visto lo que consiguieron con tan poco dinero que además era de su bolsillo es “Chapeau, Inditex!”.
Cuando España, por una vez, fue por delante de la historia
Ayer se celebró el bicentenario de la Constitución de 1812, llamada “la Pepa” precisamente por la referencia al día de San José. La conmemoración de la primera Constitución española y lo que ha venido desde entonces es una invitación a pensar en qué bajo hemos caído.
En primer lugar, no resulta fácil de defender la Corona y menos aún si está en posesión de un Borbón, nieto del que huyó de España facilitando los acontecimientos que condujeron a la Guerra Civil y tataranieto del que liquidó el liberalismo en España y se vendió a los franceses -no en vano los Borbones son de ascendencia francesa- poniéndose de parte del invasor. Si en algún sitio nunca debería estar un Borbón y menos aún ser aplaudido es en la conmemoración del bicentenario de la Constitución de 1812.
Sin embargo, al margen de la anécdota de la celebración, desde aquel momento en que España estuvo a la vanguardia de la historia europea han pasado muchas cosas que nos han llevado al furgón de cola. Es posible que alguien se escandalice si se afirma que hoy, 200 años después de “la Pepa”, la clase política española mayoritariamente no es democrática pero, con escándalo o sin él, es la pura realidad:
La izquierda, salvo escasas y honrosas excepciones, es en España mayoritariamente fascista como reconocía con envidia Ledesma Ramos, quien ambicionaba encontrar entre los suyos los comportamientos de la izquierda española. Algunos ejemplos: El fundador del PSOE, Paulino -convertido en Pablo- Iglesias dijo públicamente que aceptarían los resultados electorales si les eran favorables y no lo harían en caso contrario. Durante la II República, Victoria Kent, diputada del PSOE, defendió que las mujeres no pudieran votar frente a la diputada Clara Campoamor a la que ahora tratan de presentar como propia. Más recientemente, hemos visto que cuando la izquierda estaba fuera del Gobierno “la democracia está en la calle” pero, si está en el Gobierno, el Congreso es la representación legítima de los ciudadanos. ¿No se llama a eso fascismo? ¿No responde a lo mismo la conducta sindical y sus diferencias de comportamiento en función de quién ocupe el poder político?
Vayamos incluso a sucesos recientes: Garzón, ese paladín de la democracia, yendo a cazar con el ministro de Justicia mientras instruye un caso con carga política y bajo secreto sumarial pero con oportunas filtraciones; ese mismo Garzón que le pide dinero a un banquero encausado; ese mismo Garzón que rechaza una demanda -la de Paracuellos- argumentando correctamente un motivo que más tarde se le olvida al aceptar otra; el mismo Garzón que acepta ir contra Pinochet pero no contra Castro…y el mismo Garzón que es defendido por la izquierda española simplemente porque le consideran uno de los suyos y las reglas son distintas para propios y ajenos ¿no es eso fascismo?
En cuanto a la derecha, nos encontramos con un panorama parecido: Una facción en disminución es la nostálgica de cuartel y sacristía y otra la dispuesta a defender como sea los privilegios obtenidos por razón de cuna. Existe por último, una derecha acomplejada, que ha comprado la mercancía “políticamente correcta” y sustituye los principios por las encuestas de forma que pueden decir una cosa y la contraria casi al mismo tiempo. La derecha liberal, la que quiere que las reglas sean las mismas para todos, es tan escasa como la izquierda que persigue lo mismo y ambas tienen un peso muy escaso en nuestro panorama político.
En cuanto a los políticos nacionalistas, no merecen siquiera dedicarles una línea. Su conducta dice alto y claro lo que son y, si alguien lo duda, puede leer las obras de Sabino Arana, permanente objeto de homenaje pero del que se procura que no se sepa demasiado porque su mezcla de racismo y beatería podría ser difícil de vender.
La política actual está tomada por la demagogia, la corrupción y el despilfarro y, por ello, no se puede decir que se haya avanzado demasiado desde 1812. Empecemos por la demagogia con un ejemplo: Estamos con discusiones sobre el copago sanitario y los políticos, de todo signo, se apresuran a afirmar que van a mantener una sanidad universal y gratuita. ¿Encontraremos un solo político de cualquier tendencia que explique con claridad que el concepto “gratuito” no existe?
Podemos discutir quién paga qué y si es adecuado que determinados costes sean sufragados total o parcialmente por la sociedad en su conjunto con sus impuestos -a eso es a lo que llaman “gratuito”- o si parte del esfuerzo debe caer sobre la persona que utiliza esos servicios, llámese sanidad, enseñanza o lo que sea. No existe nada gratuito sino que lo que se discute es quién debe pagar.
En otro alarde de demagogia, las cosas se pueden mejorar cuando se decide que paguen “los que pueden” o “los que más tienen”. Veamos: ¿no tenemos un sistema de imposición progresiva? El lugar donde más debe contribuir el que más tiene es precisamente a través del pago de impuestos pero ¿hay legitimidad para negarle la gratuidad de un servicio universalizado a alguien “porque puede pagarlo” cuando ha financiado ese servicio que es “gratuito” a través de sus impuestos? ¿Escucharemos esto de algún político?
Lo anterior está muy vinculado con corrupción y despilfarro: Cuando, en un alarde de cinismo, se retiraron varios cientos de inspectores de la investigación en paraísos fiscales para dedicarlos a PYMEs y autónomos ¿se iba simplemente a lo fácil o se trataba de evitar que se investigasen los “centros de reparto”? No hay ningún sacrosanto derecho a recibir servicios “gratuitos” puesto que no lo son y la discusión sobre quién debe pagarlo es perfectamente legítima. Sin embargo, sí cabe exigirle a cualquier Gobierno que, antes de apretar al cuello la soga de las subidas de impuestos y reducciones de servicios, mire dónde se está tirando o quién se está quedando el dinero que sería necesario para otras cosas de más provecho.
Lo conocido hasta ahora de la mayor corruptela entre las actuales -la de los EREs en Andalucía- daría para pagar el 25% de recorte suplementario a que nos obliga la Unión Europea y esto, con ser mucho, puede ser el chocolate del loro si miramos, por ejemplo, la enorme cantidad de dinero público -ése que “no es de nadie” según Carmen Calvo y que se utiliza para financiar servicios “gratuitos”- que se ha regalado a los Bancos. ¿Por qué no se siguió el ejemplo de Islandia dejándolos quebrar? ¿Por qué ha habido una negativa cerrada a que se pudiera procesar a políticos por mala gestión como han hecho también en Islandia? ¿Por qué los políticos siguen disfrutando de unos privilegios inaccesibles a los ciudadanos comunes? ¿Por qué el ratio de funcionarios por ciudadano se ha multiplicado por tres en los últimos treinta años? ¿Por qué las corruptelas de los políticos son tan difíciles de juzgar gracias a la triquiñuela de los “aforados”? ¿Por qué tenemos que pagar subvenciones a las organizaciones sindicales, empresariales, a la SGAE, a los productores de cine…?
1812 fue un momento de esperanza que un Borbón, ascendiente del hoy aplaudido y uno de los mayores traidores que se recuerdan a su país y a la decencia en general, se encargó de liquidar. Por una vez, España fue por delante pero, visto lo que vino después, es fácil acordarse de una estrofa de una canción de Serrat:
Bienaventurados los que están en la cima porque el resto del camino es cuesta abajo.



